viernes, noviembre 20, 2015

¿Tiene sentido hablar de "derechos" animales?
6:24 p.m.

¿Tiene sentido hablar de "derechos" animales?

Disclaimer: Soy vegetariano y adoro a mi perra, una schnauzer mini de año y medio.

Esta tarde escuchaba el lacrimógeno reclamo del actor y conductor radial Carlos Carlín (¿quién? "Tony" de Pataclaun) sobre por qué no incluyeron a los toros y gallos en la recientemente aprobada Ley de Protección y Bienestar Animal. Me resultó algo incoherente que alguien que encuentra justificación para el asesinato de niños en el vientre de su madre (aborto) entable semejante defensa de los animales como nuestros "iguales".

Sobre la fiesta brava ya he escrito antes y lo repito: Toros: Entre Acho y Auschwitz.

Entiendo la fiesta "animalista" por la aprobación de la ley. Les da en la yema del gusto. Y si bien me parece que una sociedad equilibrada respeta a los animales, el querer caracterizar este debido cuidado como "derechos" se acerca peligrosamente a la locura.

Porque tener derechos conlleva "deberes". ¿Y qué deberes podemos exigirle a los animales? ¿Respeto a las normas de tránsito? ¿No manejar en estado de ebriedad? ¿Respetar los símbolos patrios? ¿Pagarán tributos?

No nos engañemos ni engañemos a los demás.

Pero sobre todo, no caigamos en la locura. Los hindúes adoran las vacas y no las matan. Tú las comes y piensas que ellos están locos. Los cuyes son mascotas para los estadounidenses y tú los comes. Entonces no entres en pánico cuando te topes con que los chinos comen perros, que son tus mascotas. O porque algunos chinchanos coman gatos.

Entiende, por favor: Salvando lo que es venenoso, el hombre ha aprendido a alimentarse de todo lo que pueda. Y eso no lo hace un salvaje o inhumano.


Habrá ocasiones en la que se tendrá que sacrificar animales -ojo, sacrificar, no envenenar en parques- por salud pública. Perros, por ejemplo, en casos de epidemia de rabia. Y eso no es maltrato animal.

Protejamos, sí. Cuidemos, sí. Pero, parafraseando al Cardenal Jorge Bergoglio (hoy Papa Francisco), no idolatremos a las mascotas ni a los animales en general. Esta es "la idolatría de comprar, alquilar, tener un afecto que yo doy como quiero, donde quiero sin la libertad de la respuesta, es una caricatura del amor". Les dejo esa entrevista abajo.

Pero sobre todo, no caigamos en la hipocresía: Si como carne animal no tengo derecho alguno de rasgarme las vestiduras por las corridas de toros.

#BifeDignidad. Je.

Foto obtenida del Flickr de WickedVT.

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