domingo, septiembre 13, 2015

"Pagar a fuentes y a entrevistados es lo peor que (los periodistas) pueden hacer"
10:46 p.m.

"Pagar a fuentes y a entrevistados es lo peor que (los periodistas) pueden hacer"

¿Recuerdas al que compraba en el colegio la tarea o el taco para el examen? Ya, que un periodista pague por pruebas o un testimonio es algo bastante parecido pero peor. En proféticas palabras (2014) de la periodista Milagros Leiva -recientemente salida de América TV / Canal N por pagar 30 000 dólares por información proveniente del procesado Martín Belaúnde Lossio- "pagar a fuentes y a entrevistados es lo peor que (los periodistas) pueden hacer".
La verdad -caray, aunque cada vez más las corporaciones mediáticas la presenten así- no es una mercancía. Los periodistas debemos buscarla, encontrarla, exponerla y defenderla. En ocasiones te llegará un misterioso documento dentro de un sobre, otras una llamada anónima. Con más frecuencia se presentarán fuentes que necesitan permanecer anónimas.

En muchos de estos casos deberás gastar dinero que no en pocas ocasiones saldrá del bolsillo del periodista: para verificar la información e incluso para dar alguna protección o ayuda a la fuente. Pero nunca se puede tratar de un trámite de compra-venta.

La verdad no está a la venta. Copie, pegue, imprima y empapele su habitación con eso, colega.

Sin embargo, la tentación está ahí. Total, hace fácil lo que de otra manera podría ser demorado y tedioso (y hasta más caro): Investigar. Y la prensa peruana acaba de confesar -sin vergüenza alguna ni pedido de disculpas que es algo que se hace y ya está. "La TV peruana ha pagado, paga y pagará entrevistas siempre, aunque jamás lo diga", escribe hoy Beto Ortiz en Perú 21. ¿Quiénes? ¿Cuándo? ¿Dónde? ¿Usted alguna vez?

Quizás simplemente se trata de defender a la colega buena gente a pesar de todo. No es conducta nueva en el gremio periodístico. Pero sí es de lo más lamentable, porque es una traición no solo a la ética sino a lo más importante que tiene un periodista: Sus lectores / televidentes / radioescuchas.

Porque, si ha sido comprada como si se tratara de un combo de KFC... ¿cómo podemos saber cuán cierta, cuán "a pedido del cliente", cuán "sin fines ocultos" es esa información?

El problema hoy ya no es que Leiva sea o no -como dice en su entrevista con Ortiz- "una ingenua de marca mayor" sino que este caso pone bajo la lupa -una vez más- qué es lo que nos dicen (y qué no) los medios masivos.

Porque yo -como seguramente muchos otros peruanos- quisiéramos llegar hasta el fondo de este fango de corrupción con agendas, narcotráfico y fondos venezolanos, pero pagar "peajes" a fuentes para que nos resuelvan el problema no es, ni por asomo, el camino.

Foto: Flickr de 401(K) 2012.
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