lunes, junio 29, 2015

Escucho Queen y leo a Oscar Wilde pero no, no apoyo el matrimonio gay
12:01 a.m.

Escucho Queen y leo a Oscar Wilde pero no, no apoyo el matrimonio gay

Foto: Flickr Daniel G.

Les han estado contando una escandalosa mentira, amigo y amiga simpatizante de la causa LGTB* a falta de otra mejor: Los que nos oponemos al mal llamado "matrimonio" gay no somos una pandilla de "homofóbicos" que queremos ver asesinados a todos los homosexuales del planeta y detestamos todo lo que un gay toca.

Y te animo a leer este post escuchando el Greatest Hits II de Queen, con el playlist de Spotify insertado al final. Muy buen compilado.

Vuelvo al punto. No, quienes nos oponemos al matrimonio gay no lo hacemos -no la mayoría, al menos- sobre la base del odio a los homosexuales. No odio a las personas con atracción al mismo sexo. Las amo y las respeto como a todo ser humano. Algunas me caen mejor, otras peor, como nos pasa con todos.

No ando promoviendo "patadas" para sacar del clóset a gays "enemigos", como lo hace el director del movimiento homosexual de Lima (MHOL) Gio Infante. Sí, y se supone que el MHOL defiende a los homosexuales de las agresiones "homofóbicas".


Escucho a Queen. Es más, me fascina Queen. ¿Que Freddie Mercury era gay? Ya, ¿y? No lo hace más ni menos genial. Es, de lejos, uno de los más grandes vocalistas de la historia del rock. Lo mismo con Oscar Wilde, uno de mis escritores preferidos.

Un necesario paréntesis aquí es que Oscar Wilde, según el testimonio de su amigo, el también homosexual Robert Ross, murió convertido al catolicismo, bautizado y tras recibir la extrema unción.

En fin. Lo lamento amigo lleno de etiquetas, no encajo en tu casilla "homofóbico".

Pero, si no tengo problemas con los homosexuales... ¿cómo es que no le pongo a mi foto de perfil el filtro de colores de la falsa bandera del Tawantinsuyo y no celebro la sentencia de la Corte Suprema de Estados Unidos?

A esto quería llegar, y gracias por acompañarme hasta aquí:

1. ¿#LoveWins? No, para la ley el matrimonio no se trata de amor.

Sí, yo me he casado porque amo a mi esposa. Y fue un camino de discernimiento el que emprendimos para tomar una decisión que ante Dios es para toda la vida. Pero para el Estado (en este caso el peruano, que es laico), el amor no es algo que tenga un peso para permitir o no permitir el matrimonio. Disculpa que te parta el corazón, pero el alcalde -o su representante- jamás te pregunta "¿amas a tu cónyuge?". Así que el matrimonio no es un "derecho" del amor, sencillamente porque el amor no está legislado.

2. Entonces ¿qué le interesa al Estado sobre el matrimonio?

El matrimonio, institución anterior a la existencia misma del Estado, es donde se gestan y se educan los nuevos ciudadanos de un pueblo porque hombre y mujer, cuando se unen, pueden procrear (biología básica). El interés del Estado de proteger los matrimonios, con las leyes respectivas, es velar porque estos nuevos ciudadanos nazcan y crezcan en la cultura del pueblo. De otra forma, mientras no cometan delitos o no signifique extraerles impuestos, al Estado no le interesa para nada lo que dos personas hagan en común, desde jugar casinos hasta...

3. Pero deben tener los mismos derechos que gozamos todos...

Y los tienen, absolutamente todos. ¿Quieren un derecho a casarse? También lo tienen. Como todos los peruanos varones pueden casarse con una mujer, como todas las peruanas pueden casarse con un hombre. Porque el matrimonio, creo que ya está claro, es una institución conformada por un hombre y una mujer.

Con el proyecto de "unión civil" -a todas luces un "matrimonio" gay encubierto- ellos pretendían incluso fomentar desigualdades: nacionalidad automática para la pareja homosexual tras la realización de la unión, cuando esto no ocurre ni con los matrimonios, solo por citar un ejemplo.

4. No existe un "derecho humano" al matrimonio gay.

No existe ni en la convención de derechos humanos, ni en tratado internacional firmado por Perú, ni en resolución alguna de la Asamblea General de la ONU. ¿Cómo podría ser un derecho humano algo surgido de una preferencia sexual y no de la misma naturaleza humana?

5. Si se admitiera este "derecho al amor", bajo la misma lógica todo vale...

Ya que el tema sería la "inclusión", si el Estado debe casar a todos los que manifiesten amarse, ¿por qué solo un hombre con otro hombre o una mujer con otra mujer? ¿Por qué no tres, o cuatro? ¿Por qué no diez, si es que aseguran amarse todos?

Y no solo lo limitaríamos a números. Total, ¿quién podría definir qué es el amor y a qué se puede amar en una sociedad en que "todo es relativo"?

Así, espero que te quede claro: Sí, quienes nos oponemos al "matrimonio" gay tenemos razones lógicas, bien argumentadas, bien sustentadas y no basadas en el odio a un ser humano por la preferencia sexual que tiene.

*Siglas de "lesbianas, gays, transexuales, bisexuales". Se han añadido recientemente la I y la Q, de "intersexuales" y "queer". Les queda un abecedario por delante.




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