domingo, noviembre 25, 2012

Follow the money: ¿Cómo gastar 13 millones de dólares promoviendo el aborto en América Latina?
8:25 p.m.

Follow the money: ¿Cómo gastar 13 millones de dólares promoviendo el aborto en América Latina?

Foto: ACI Prensa
Garganta Profunda:  Sigue el dinero (Follow the money).
Bob Woodward: ¿A qué te refieres? ¿Dónde?
Garganta Profunda: Oh, no te puedo decir eso.
Bob Woodward: Pero podrías decirme eso.
Garganta profunda: No, tengo que hacer esto a mi manera. Tú me dices lo que sabes y yo lo confirmaré. Te mantendré en la dirección correcta si puedo, pero eso es todo. Sólo... sigue el dinero.
All the President's Men (sobre el caso Watergate), por Carl Bernstein y Bob Woodward.

Esta semana, ACI Prensa difundió una noticia impactante: La ONG -falsamente católica- Católicas por el Derecho a Decidir, con sede central en Washington D.C., en Estados Unidos, ha desembolsado durante la última década nada menos -literalmente, ni un dólar menos- que 13 millones de dólares para su campaña de promoción del aborto en América Latina.

Son, para ser exactos, US$ 13’716,679. Trece millones, setecientos dieciséis mil, seiscientos setenta y nueve dólares americanos. Y eso sólo hasta el 2010, hasta donde hay registros del IRS, una suerte de SUNAT gringa.

Trece millones de dólares invertidos en que los latinoamericanos, de forma particular los católicos latinoamericanos, caigamos en la confusión de que se puede ser, al mismo tiempo, un fiel católico y estar de acuerdo con el asesinato de niños en el vientre. Exacto, para Católicas por el Derecho a Decidir, y sus 13 millones de razones -en moneda americana- se puede estar al mismo tiempo con Dios y con el Diablo.

Y sólo es una ONG. Imagínense de cuánto dinero estamos hablando si supiéramos el financiamiento extranjero que reciben ONGs como PROMSEX, Manuela Ramos, Flora Tristán, DEMUS, entre otras, con la misma agenda abortista que las Católicas por el Derecho a Decidir en Perú. Ni qué decir en toda América Latina. Se trata definitivamente de una "lluvia de millones", como se escuchaba en un antiguo anuncio publicitario de un banco peruano.

Pero, ¿en qué se pueden gastar 13 millones de dólares? Aún más: ¿En qué pudieron gastar -como pasó en México- más de 2 millones de dólares en un sólo año (2004)?

Las respuestas, creo yo, en un acto de transparencia, las deberían dar las propias ONGs promotoras del aborto. Cuánto gastan en publicidad, cuánto en sueldos, cuánto en "expertos", "analistas" y "estudiosos" de la realidad, cuánto en "reuniones", "almuerzos" y "cenas" con alcaldes, gobernadores, congresistas y ministros.

Porque si aseguran estar defendiendo "derechos humanos" -porque según ellos matar a otro ser humano, es un derecho humano- y están manejando esas cantidades de dinero, deberían tener un portal de transparencia, siquiera.

De cualquier forma, si no actúan con transparencia -¿se puede esperar transparencia de quienes promueven el asesinato de otros seres humanos en el vientre de sus propias madres?- seguir el rastro sangriento del dinero que manejan (following the money), eventualmente las delatará.

Nota al pie: Qué reveladora "razón social" con la que conoce el sistema tributario estadounidense a las Católicas por el Derecho a Decidir: “Lobby católico de derecho al aborto”. Lo de católico sobra, porque no lo son, pero eso de dejar claro que no se trata de un "derecho a decidir" sino de un "derecho al aborto", creo que permite quitar la venda de los ojos a muchos sobre la mentira de esta organización.
Publicar un comentario