lunes, agosto 09, 2010

Papá, mamá, ¿puedo ser freelance?
12:48 p.m.

Papá, mamá, ¿puedo ser freelance?

No estoy seguro de cuán claramente pueda explicar qué es ser un periodista freelance. Debería bastar con "independiente", pero no es lo más exacto. Un médico independiente, como mi viejo, pone su consultorio y atiende ahí, period. Un abogado independiente, casi lo mismo. Un periodista independiente, no tanto así.

No puedo colocar mi oficina permanente en Compañón 340, Trujillo, y esperar que un par de sicarios entren a la bodega de enfrente y maten a la dueña. Tampoco funcionará si espero que todo llegue, vía Google, a mi ordenador. No, el periodismo freelance no sucede así.

La verdad es que tengo que salir, pero les prometo que volveré. Los riesgos están allá afuera y sería mejor -para todos- que yo no salga lastimado, lo sé. Pero en la profesión que he escogido -esto que llaman periodismo- el título, la maestría, el diplomado, la docencia (et al.), tienen el valor de una cabeza de león colgada en la pared, tras haber sido adquirida en una tienda de recuerdos.

No, no partiré mañana mismo a Iraq, pero para el caso ni Huanta ni Santiago de Chuco son malas alternativas. Por tanto, este es el inicio público -como para no dar el paso atrás sin la burla colectiva- de mi "actividad independiente". No como el hobby de un blog, mas sí como una profesión seria, pensada, sudada... y disfrutada, claro está.

No conozco aún quien haya muerto de hambre por ser freelance (quizás porque se encontraron un escritorio en el camino), aunque sí en eventos menos naturales. Me mantendré a buen recaudo. Valiente soy, pero nunca tanto. Las experiencias de Julio Villanueva y Juan Pablo Meneses son, cuando menos, motivadoras para este caso. La de este último y su teoría del periodismo portátil es aún más: tentadora.

Ciertamente no podrán escribir en la solapa de mis libros -como en los de Meneses- "siempre ha trabajado como freelance", porque ya conozco el aroma de la redacción de Caretas. Me tendré que conformar con "gran parte de su trabajo ha sido como freelance".

Basta y sobra. Los cojones los tengo. Para el efectivo, necesitaré una mano por algunos meses más (sólo algunos, lo prometo viejo).

Para la toma de conciencia, me leeré esto una vez al día.

*La imagen la obtuve de FreeLanceMovie, donde parece que venden un DVD sobre el tema.

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