martes, junio 22, 2010

La velocidad aún no se encontró con la velocidad
2:06 p.m.

La velocidad aún no se encontró con la velocidad

El fútbol es impredecible, inapostable. Los intentos de acertar resultados que bocetan los eruditos tienen el valor de charlatanería de gitanos. No hay forma estadística de saber dos minutos antes de que acabe el partido, cuál será el resultado final. Esta es, para mí, parte esencial de la gran magia del fútbol (soccer, dirían amaneradamente los de habla anglosajona).

Pero siempre los "expertos", tanto los que hablan dentro de la caja boba como los que nos sentamos a ver cada encuentro, cargan con "los favoritos mundialistas". Aquellas selecciones que, ya sea por historia o por desenvolvimiento reciente, pueden aspirar a coronarse campeones del mundo. Ahí figuran selecciones eternamente poderosas, como Holanda, Alemania, Francia, Inglaterra, Argentina, Brasil... y recientemente España. Algunos ganaron ya la copa FIFA, otros sencillamente han lucido un juego espectacular en cada participación.

Pero el fútbol es impredecible, como decía al inicio, y eso hace rentables las apuestas mundialistas, a la vez que hace humanos y no oráculos a los analistas deportivos. Porque nadie en su sano juicio hubiera acertado que Francia quedaría eliminada en primera ronda, tras una participación vergonzosa y tras empujoncito final a cargo de Sudáfrica. Nadie hubiera esperado la mediocre participación del campeón definitivamente saliente, Italia, que aún no logra levantar vuelo. Ni se podría haber hablado de que Serbia venza a Alemania. Y yo no daba nada por una Argentina colmada de estrellas pero con un improvisado Maradona. Irónicamente, estos han sido los que mejor han hecho pesar su condición de favoritos. Y ahora le voy a Argentina.

Milena Gimón, comentarista deportiva de DirecTV, apuntó en su cuenta de Twitter, con certera genialidad: "Lo q me ha dejado esta 2da vuelta es q mejoró el nivel de los peores,y bajó el nivel d los mejores. Es decir, ahora todos juegan peor...". Cierto, los equipos aparentemente irrelevantes, los pequeños, los que iban de mantequilla, se plantaron firmes frente a los grandes, dificultándoles la victoria o, en casos como el de Serbia frente a Alemania, ganándoles para sorpresa general. Pero esto no mejoró el nivel de espectáculo en absoluto. Corea del Norte, tras una magnífica actuación frente al 'Scratch' brasileño, que sólo logró anotarle un tanto, se dejó clavar siete goles por los portugueses.

Pero esta ha sido solamente la depuración de la Copa del Mundo Sudáfrica 2010. En adelante deberían seguir solamente los mejores. Y ya no serán tolerables los empates. Si se mantienen tercos en no quererse herir tendrán que definirlo por penales. En pocos días, al fin, correrá sangre en el césped.

*La imagen de la Jabulani sobre el césped la obtuve de esta web, mientras que la del sudafricano consolando al francés es de la web oficial de la FIFA.

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