martes, octubre 20, 2009

Abortar es asesinar, no hay medias tintas ni justificaciones
8:22 a.m.

Abortar es asesinar, no hay medias tintas ni justificaciones



*No todas las feministas son (fueron) estúpidas. Encontré esta frase perteneciente a Elizabeth Cady Stanton, una de las pioneras de la lucha por los derechos de las mujeres: "Si resulta degradante para la mujer verse tratada como propiedad, también lo será para ella el tratar a sus hijos como si fuesen una propiedad de la que se puede deshacer cuando lo crea conveniente".

Es bastante sencillo defender la vida, pero pareciera que aquellos que promueven el aborto tienen los oídos tapados y una lógica nula. Porque el argumento de defensa del niño por nacer es tan universal que alcanza a todas las persona en cualquier edad: la vida es un derecho fundamental del ser humano.

Y ahí comienza el problema: las organizaciones feministas y pro-elección, en general, parecen considerar que el ser humano inicia su vida con el nacimiento. Antes de eso, solo era poco más que un riñón. Vale anotar que no hay ciencia que sustente esto, más que una frívola y equívoca percepción de la realidad: no te veo, por lo tanto no existes.

Como señala el liberal pro-vida (extraña combinación, ¿no?) Albert Esplugas, no existe un momento para otorgarle el derecho primordial a la vida al niño no nacido aparte del día de la concepción que no sea arbitrario, puesto que el embrión en sí mismo ya posee todas las potencialidades de un ser humano adulto. Entonces no razona plenamente, como tampoco lo hará a los 5 años de vida ni lo hace un adulto comatoso, pero tiene la capacidad racional en potencia. Cito al genetista Jerome Lejeune, como lo hace Esplugas:

“Cada uno de nosotros tiene un único principio, el momento de la concepción (...) Tan pronto como los 23 cromosomas llevados por el espermatozoide se encuentran con los 23 cromosomas llevados por el óvulo, la información general necesaria y suficiente para concebir todas las características del nuevo ser ha sido recogida (...) Cuando esta información llevada por el espermatozoide y el óvulo se ha combinado, entonces un nuevo ser humano es definido, lo cual nunca ha ocurrido antes ni nunca ocurrirá otra vez (...) [el zigoto, y las células producidas en las subsiguientes divisiones] no son simplemente células no descriptivas, o una “población” o “colección” suelta de células, sino un individuo muy especializado, (...) alguien que se construirá de acuerdo con sus propias reglas". Dianne N. Irving, “Scientific and philosophical expertise: an evaluation of the arguments on ‘personhood’”, Linacre Quarterly, 1993, citando a Jerome Lejeune en su testimonio en Davis vs. Davis (Martin Palmer, “A Symphony of the Pre-Born Child”)
Ahora, hay un término que ha pasado "caleta" entre noticia y noticia, y tengo el presentimiento de que pocos saben qué significa. Eugenesia (de "aborto eugenésico"), según la RAE, es "Aplicación de las leyes biológicas de la herencia al perfeccionamiento de la especie humana". Así, un aborto eugenésico sería omitirle el derecho a la vida a cualquier "especímen humano no perfecto". Por tanto, discapacitados, personas con síndrome de down y muchas otras enfermedades genéticas serían privados de nacer. Ese es el REAL significado de aborto eugenésico, por si alguien no lo tenía claro.

El aborto terapéutico es un juego de palabras con trampa: no cura a nadie. Para que la madre no muera se está sacrificando inconsultamente a su hijo. Habría que cuestionarse cada uno: si tu madre estuviera al borde de la muerte y para salvarla tuvieras que ser desmembrado o o envenenado, sé que al menos te hubiera gustado que te pregunten antes de que te arranquen el primer brazo. No preocupen, como señalé en un post anterior, esta situación es absolutamente improbable en nuestros tecnológicos días.

Y cierro con el caso de violación, caballito de batalla de las ONGs abortistas cuando quedan sin argumento alguno. En principio, el embarazo por violación es extremadamente raro. David C. Reardon señala que de 3500 mujeres atendidas por violación durante diez años en el Hospital San Pablo, en Minneapolis, no hubo ningún embarazo. Esto se debería a disfunciones sexuales de los violadores, principalmente. Y habría que considerar con suma importancia que, en un estudio realizado por la Dra. Sandra Mahkorn, entre el 75% y 85% de mujeres embarazadas producto de una violación rechazaba el aborto. Nada libera del delito gravísimo cometido por el violador, pero a su vez no hay justificación posible para quitarle la vida a un ser humano que ninguna culpa tiene en ello.

No se valen argumentaciones ridículas como que "es un tema de mujeres", puesto que lo que está en juego son vidas humanas, tanto niños como niñas, hombres y mujeres. Y la defensa de la vida debe ser prioridad: así como defendemos delfines, perritos callejeros, flora y fauna amazónica, con mayor razón debemos defender la vida humana en cualquiera de sus etapas. Ningún honor hay en defender más la vida de una foca o de una ballena que la de un congénere humano.

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