miércoles, junio 10, 2009

Los universitarios no saben dónde queda Bagua
7:28 p.m.

Los universitarios no saben dónde queda Bagua

Plaza principal de Bagua Grande / Fuente: Radioactiva.com.pe

Comenzaré esta reflexión-queja airada, preguntándoles sinceramente (alto ahí, no abras otra pestaña buscando en Google, ni hagas click aquí) ¿saben dónde queda Bagua Grande?

Lo pregunto por una certeza que tengo clara, la postura de todos los costeños depende fuertemente de dónde sucedan los hechos. Me explico: si la CGTP, Construcción Civil, u otro grupo hubiera tomado la Panamericana Norte (como siempre, en Huarmey) exigiendo la renuncia de algún ministro o, para mayor similitud, la derogación de alguna ley, se hubiera exigido la rápida erradicación de los "vándalos" -porque así se los habría considerado- caiga quien caiga, muera quien muera. Pero como los incidentes se dieron a muchos -en serio, muchos- kilómetros de Lima, ahí donde nadie sabe si la gente vive en chozas, con monos o entre palmeras, hay que indignarnos. Claro, si los pobrecitos no tienen ni para vestirse como gente, ¿no?

Hoy los indígenas de otra tribu (sí, hay muchas), se han atrincherado en la carretera de Yurimaguas pidiendo lo mismo. ¿Y dónde queda Yurimaguas?

Es decir, la preocupación de muchos es hipócrita.

¿Por qué me achoro contra los universitarios? Esta tarde, un amigo en Lima me indicaba que los alumnos de la Pontificia Universidad Católica del Perú (PUCP) habían colgado un cartel en la puerta exterior y estaban recolectando firmas para exigir, entre otras cosas, la renuncia del gabinete ministerial y la derogatoria de los decretos legislativos. Entonces se vale decir, pongamos si yo fuera Alan García -¡Fiore cuidame de engordar tanto!-, "¿y si no quiero qué, tomarán su universidad o la avenida?". Es pues una insensatez. Estoy tratando de no proferir lisuras.

La acción de los universitarios, creo yo, debería ir por otro lado. Por una parte, ¿alguien ha leído los Decretos Legislativos? Digo, los nativos son en su mayoría analfabetos pero los universitarios -teóricamente- no. He dado una ojeada al D. L. 1090 y ciertamente el lenguaje jurídico es complicado, pero precisamente por eso hubiera sido propicia la gesta de algún grupo de estudiantes de distintas carreras, organizados para apoyar y/o corregir de una forma inteligente, "ilustrada" y concreta, las acciones del gobierno.

Recolectar firmitas, dibujar caritas en un mural o escribir "Fuera Alan", postear en un blog, explicar en el messenger, Facebook o Twitter lo indignado que estoy es, cuando menos, ridículo.

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