sábado, mayo 09, 2015

Así lucía el malecón de Buenos Aires en noviembre de 2011 en una foto que me remitió Aibel Melgar.

Yo he visto cómo lo que era antes un -descuidado, eso sí- boulevard frente al mar se convertía en escombros, rocas y desmonte en Buenos Aires. He visto cómo a las 10 de la mañana la gente seguía sacando el mar de sus casas con balde en mano. He presenciado los esfuerzos desmedidos por salvar sus propiedades frente a la furia del mar... en 2011.

Por azares del destino, la segunda mitad de 2011 me encontró trabajando en Diario Correo en Trujillo. Estaba a cargo, la mayor parte del tiempo, de la página central.

En esos días visité Buenos Aires, probablemente la playa más afectada por la erosión costera, una y otra vez. Y cada día era peor que el anterior.

Llegó un momento en que, entre rocas, sacos de arena y las casas al borde del colapso, la zona parecía afectada por una guerra.

Para los vecinos de Buenos Aires la playa ya no era siquiera un sueño, lo de ellos era esperar que la siguiente madrugada no los sorprenda nadando en sus propias habitaciones.

Entonces llegó el viceministro de transportes, Antonio Chang, a participar de una mesa de alto nivel, con todos los involucrados y unos asesores españoles contratados para encontrar la solución definitiva.

Y se las dieron: Había que enarenar las playas. A camionadas, con dragas, con lo que sea. Enarenar. Hasta había un presupuesto.

Pero entonces nadie quería cargar el problema. Los congresistas responsabilizaron al gobierno regional y el presidente regional responsabilizó a los congresistas.

Las dragas que prometió el entonces presidente Alan García nunca cumplieron su misión.

Cuatro años después, veo una vez más las quejas por el oleaje. Otra vez las playas en peligro. Nuevamente las calles de Buenos Aires inundadas.

En su oportunidad, el gobierno aprista con todo a su favor -presidente del país y presidente regional- no hizo nada a favor de las playas trujillanas. ¿Queda esperanza de acción con un gobierno nacional de salida y a puertas de elecciones?

¿O serán, inexorablemente año a año, arrasadas por las olas del olvido?
Las playas trujillanas y las olas del olvido
12:49 p. m.

Las playas trujillanas y las olas del olvido

viernes, enero 30, 2015

A puertas de que Michelle Bachelet cumpla su promesa de precipitar la caída de Chile en las garras del aborto, la campaña #NadieSobra ha lanzado un video que literlamente hace polvo los mitos con los que se intenta instaurar esta práctica asesina.

No lo podría explicar mejor, así que antes del video solo insistiré en que ni en Chile ni en ningún país del mundo... ¡Nadie sobra!



¿Quieres saber más sobre la campaña Nadie Sobra? Acá está su página de Facebook.



El aborto no es solución: En Chile #NadieSobra (ni en ningún otro país)
11:02 p. m.

El aborto no es solución: En Chile #NadieSobra (ni en ningún otro país)

Foto: Captura de pantalla de sitio web de Movistar Perú.

En Perú, el panorama de los servicios de telefonía e internet domiciliaria no es exactamente alentador, sino más bien deprimente.

Luego de apenas dos meses en Lima, hace casi dos semanas decidí darle una segunda oportunidad a Movistar para contar con sus servicios. La primera vez tardaron tanto, y dieron una excusa tan incomprensible para no cumplir, que terminé pactando con Olo.

Y no es que Olo sea malo, que no lo es. Pero resulta más caro, y sin teléfono fijo. Aunque... ¿quién encuentra utilidad en un teléfono fijo en estos días?

"Confiaba en que pudieran resarcir su error. Vamos, tan malos no podían ser. Pero me equivoqué".

Así, a unos días de que concluyera mi mes con Olo y tuviera que recargar -sí, para bien y para mal Olo funciona como un teléfono "prepago"- decidí darle una nueva oportunidad a Movistar. Confiaba en que pudieran resarcir su error. Vamos, tan malos no podían ser.

Pero me equivoqué.

Aunque pedí el servicio unos días antes, mi solicitud a Movistar fue ingresada el 19 de enero, con un plazo de instalación de siete días calendario. Hasta ahí, sin mayor drama. Ya conozco ese procedimiento.

Me llaman y me ofrecen instalarlo el 21. Nunca llegaron. El 23 me llama al celular una robótica voz, y me indica que marque 1 si quería que servicio técnico me atendiera al día siguiente. Presioné 1, y la voz de autómata ofreció que me llamarían en el transcurso del día. Nada.

Los llamo yo, les explico la preocupación. "Estamos dentro del plazo de los siete días calendario", es el speech que repiten una y otra vez los representantes de atención al cliente. El sistema, dicen, no les da ninguna opción a reportar un incidente hasta que hayan pasado los siete días.

¿Y si al séptimo día no llegan? Que los llame nuevamente.

Lunes 26 de enero. Séptimo día. 8:30 p.m. No llegó ni llamó nadie de servicio técnico. Los llamo yo.

La señorita al otro lado de la línea se muestra comprensiva, quizás ligeramente avergonzada. Me pide disculpas por el inconveniente y me garantiza que en dos días -el miércoles 28- a las 10 a.m. me instalarán el servicio. Con algo de ilusión, acepto.

El miércoles 28 no llegó nadie ni llamó nadie. Los llamo yo. Un tipo más fresco que una lechuga me dice algo parecido a "en Movistar ponemos plazo de instalación de 7 días porque somos buenos, pero OSIPTEL (Organismo Supervisor de Inversión Privada en Telecomunicaciones) nos da 15 días de plazo, así que espere nomás". Palabras más, palabras menos, ese fue el mensaje.
Insistí. Me aseguraron que en el transcurso del día personal de servicio técnico me llamaría. ¿Adivinan? Nada.

Paréntesis: El 27 se había cumplido el contrato con Olo, así que tuve que recargar el servicio.

Llamo en la mañana del 29. El tipo ve el caso. Me dice que va a presentar un reporte. Le indico que el reporte está presentado desde la noche del 26 de enero. Repite el discurso un par de veces. Le insisto cada vez más ofuscado.

Entonces el sujeto "encuentra" una observación de servicio técnico. La zona está saturada, y no puede darme una fecha de instalación. Que espere.

Para entonces, OSIPTEL -con una pronta atención en Twitter- me había dicho básicamente que me deje de vainas y que presente mi reclamo formal, y me facilitó todo un asistente online para crear mi reporte.
Paréntesis #2: OSIPTEL, si el reporte se pudiera enviar digitalmente desde su web y no tuviera que imprimirse, firmarse, y entregarse físicamente, todo sería aún mejor.

Llamo una vez más a Movistar, esta vez para pedir algunos datos para el reporte que iba armando con la asesoría de OSIPTEL. El sujeto que me atiende esta vez me dice (¿recién? ¡es el día 10!) que no me podrán instalar el servicio que porque la zona está saturada, que disculpe.

No te he llamado por eso, necesito tal y tal dato porque estoy presentando mi reclamo vía OSIPTEL. Me dio uno de esos datos, el otro, el código de reclamo -que yo ya tenía anotado de una llamada anterior, pero quería validar- no me lo podía dar, según él, porque no le aparecía en el sistema. Que vaya a la oficina de Movistar, me dijo. Gracias por nada.

También los anduve presionando por Twitter. Aquí algunas de sus respuestas, muy parecidas a las telefónicas:


Así las cosas, Movistar se da el lujo de despreciar clientes. ¿Tan bien está la cosa?

Se necesita más competencia para internet domiciliaria. Con urgencia. Eso, o el milagro de que Movistar y Claro comiencen a respetar y valorar a sus clientes más allá de los anuncios publicitarios.
Movistar: El desprecio al cliente como política empresarial
2:07 a. m.

Movistar: El desprecio al cliente como política empresarial

domingo, enero 25, 2015

El mito está muerto: El matrimonio no es un sacrificio de la libertad, no es una renuncia a la aventura eterna. Todo lo contrario, es la plenitud de esto y mucho más, de la vida misma.

Un día como hoy, en 2014, dije que sí ante Dios. Dije que mi vocación estaba clara y que Fiorella era la mujer de mi vida. Y ella admitió -se lo dije, se lo dije, je- que yo era el hombre de su vida.

En la salud y en la enfermedad, en lo bueno y en lo adverso, por todos los días de mi vida.

Gracias Fio. Gracias por decir que sí también. Gracias por cada día a mi lado. Gracias por, de la mano de Dios, hacer absolutamente plena mi vida.

Un enamoramiento en circunstancias imposibles es ahora un matrimonio seguro y que se renueva, con mucha alegría, cada 24 horas. Un reto cotidiano por servirte cada día mejor, porque mi amor cada vez sea más claro y fino, por ser cada día más perfecto para ti.

Así como tú lo eres para mí.

Permíteme seguir sirviéndote y esforzándome por ser el mejor esposo del mundo por el resto de mis días. Porque el hombre más feliz del mundo ya lo soy.

Y perdona todos esos segundos del día en que no lo soy.

¡Feliz primer año de casados!
El hombre más feliz del mundo cumple un año de casado
12:00 a. m.

El hombre más feliz del mundo cumple un año de casado

viernes, enero 23, 2015

Amnistía Internacional -organismo que promueve la legalización del aborto como un derecho humano- anuncia, con bombos y platillos: "El Salvador: Indulto para mujer encarcelada por aborto espontáneo, un triunfo de la justicia".

El principal problema con ese titular: Guadalupe Vásquez Aldana, la mujer recién indultada por la Asamblea Legislativa de El Salvador, nunca estuvo presa por el delito de aborto. Además, el crimen de Guadalupe poco tuvo de "espontáneo".

Recoge Sara Larín, coordinadora de la organización pro-vida salvadoreña VIDA SV, de la sentencia a Guadalupe:

"Tenía hemorragia y dijo a sus patrones que tenía la menstruación. La patrona observó que estaba sangrando a las 6 am. A las 13 horas, al ver que continuaba sangrando, le ofreció llevarla al hospital. Carmen Guadalupe se negó. A las 20 horas, fue llevada de emergencia al hospital. Al ser ingresada le mintió al Dr. Julio Brizuela al decirle que su hemorragia había sido provocada por una relación sexual. Al examinarla el médico determinó que había tenido un parto y avisó a sus patronos que había que buscar al bebé. Este fue encontrado sin vida en una bolsa de supermercado, con una faja y sin ropa en una esquina de la cama de Carmen Guadalupe". Información proveniente de la Sentencia nº P0102-34-2008.

Con estos crudos detalles queda más que claro que Amnistía Internacional miente. No se trató de un aborto, sino del delito de homicidio agravado. Como tal figura en su condena de 30 años.

Y así lo reportó en su momento la prensa local. El sitio web elsalvador.com tituló el 4 de febrero de 2008 "Condenan a madre por matar bebé", añadiendo al pie que "la mujer dio a luz, dejó que el niño muriera y ocultó el cadáver en una bolsa plástica". Eso, para Amnistía Internacional, es aborto.

Los otros 16 casos, en los que la presión de Amnistía Internacional y otros organismos promotores del aborto no surtió efecto, se trataron igualmente de mujeres que asesinaron a sus bebés ya nacidos.

Cada uno de esos casos está muy bien documentado por Sara Larín, y pueden revisarlos en este enlace.

Aún así, Amnistía Internacional, y las otras organizaciones que promueven el aborto en El Salvador y en todo el mundo (aló Fundación Ford, International Planned Parenthood Federation (IPPF), International Projects Assistance Services (IPAS), Fundación Heinrich Böll) siguen dándole y dándole como a tambor viejo con la misma mentira.

Así pues, es nuestra responsabilidad que se difunda. Y con la campaña "Indulto por homicidio, no por aborto" se busca alcanzarles la verdad importantes medios de prensa que han caído en la trampa de Amnistía Internacional.

¡A firmar para que se conozca la verdad!http://www.citizengo.org/es/16480-indulto-por-homocidio-no-por-aborto
¿Las 17 de El Salvador?: Las mentiras son el arma habitual del lobby del aborto
12:52 a. m.

¿Las 17 de El Salvador?: Las mentiras son el arma habitual del lobby del aborto

martes, enero 20, 2015


Foto: Valentina Calà (CC BY-SA 2.0)

El Papa Francisco, durante su viaje a Filipinas, tuvo la osadía de decir que la libertad de expresión tiene límites, en el marco del atentado contra Charlie Hebdo reivindicado por Al Qaeda. De pronto, todo el mundo perdió la cabeza.

Exactamente, Joker, exactamente.

"En la libertad de expresión hay límites”, dijo el Papa, tras presentar como ejemplo que si alguien ofendiera a su madre, podría recibir un puñetazo.

"Es verdad que no puedes reaccionar violentamente. Pero, si el Dr. Gasbarri, mi gran amigo, dice algo contra mi madre, puede esperar un golpe. Es normal”. Papa Francisco (15/01/2015).

No, el Papa no dijo que los de Charlie Hebdo se lo buscaron por sus caricaturas absolutamente ofensivas. Por el contrario, dijo que "no se puede matar en nombre de Dios" y que obrar así "es una aberración".

Pero nada, que qué se ha creído el Papa, que la libertad no puede tener límites, habráse visto más. Los colegas, con esa soberbia tan característica que defiende la libertad de expresión de todos ante cualquier tipo de censura (excepto la de las presiones de millonarios anunciantes, poderosos gobernantes, desquiciados lobbies, y tantos otros etcéteras) estallaron en protesta.

"Las palabras hieren, pero eso no excusa a un papa puñeteador", escribió Nick Cohen, en el británico The Guardian.

"No tenemos libertad de expresión absoluta, pero debemos proteger nuestro limitada libertad a criticar el poder", dijo Cohen. Porque, claro, una portada en la que aparece dibujada la Santísima Trinidad como si se tratara de una orgía homosexual es una crítica al poder... ¿de Dios? En fin, sigo.

Incluso una periodista católica levantó pluma contra Francisco. "El Papa está equivocado sobre expresión religiosa", escribió Heidi Schlumpf, del National Catholic Reporter, en CNN.

"Lo que me preocupa es su aparente creencia de que la religión debe tener una protección especial cuando se trata de libre expresión", dijo Schlumpf.

Qué abuso, ¿cómo ha creído el Papa que la religión debe tener una protección especial? Ni de a vainas, debe tener el derecho de ser insultada como cualquiera... excepto cualquier persona, claro, que en cualquier parte del mundo tiene un derecho al buen nombre.

"Nadie tiene el derecho a no ser ofendido. Ni siquiera el Papa". Heidi Schlumpf (16/01/2015).

Aguarda. "Nadie tiene el derecho a no ser ofendido. Ni siquiera el Papa", es la línea final del artículo de Schlumpf. Para esta periodística católica, se debe poder insultar a todos, incluso el Papa. Eso, aparentemente, sería el sueño dorado de la libertad de expresión: Insultaos los unos a los otros.

Vamos que hasta el Primer Ministro del Reino Unido aprovechó la ocasión para subirse al coche y lanzar darnos contra el Papa.

Declarando para la CBS de Estados Unidos David Cameron defendió que "en una sociedad libre, existe un derecho a causar ofensa sobre la religión de alguien".

"Soy un cristiano", dijo Cameron -intentando dejar claro que él es un cristiano bacán, tolerante, no como ese Papa que quiere dar un puñete al que hable mal de su madre- "si alguien dice algo ofensivo sobre Jesús podría sentirme ofendido, pero en una sociedad libre no tengo derecho a, más o menos, realizar mi venganza sobre ellos".

"Tenemos que aceptar que los diarios, revistas, pueden publicar cosas que son ofensivas para algunos, mientras esté dentro de la ley. Eso es lo que debemos defender".

Ah, saltó el conejo (ya hablaré de los conejos y el Papa en otro post, por cierto). Para Cameron, en una sociedad libre -como la del Reino Unido, asumo- se puede ofender insultar todo lo que sea legal insultar.

Claro que la ley de Comunicaciones Maliciosas del Reino Unido prohibe "enviar o entregar cartas u otros artículos con el propósito de causar angustia o ansiedad" (aplicable además a medios electrónicos, como Twitter o Facebook). Pero bueno. Insultar a todos, dijo el Primer Ministro.

En fin, libertad ilimitada para insultar. Eso parece ser lo que se reclama en estos días como "libre expresión". No, paso. Eso no es Ética 101. Respeto, crítica sustentada, opiniones audaces. Pero el insulto puro y duro no está cobijado por la libertad de expresión, es lo opuesto, es parte de su violación.

Al Papa Francisco, por cierto, le pidieron clarificar a qué se refería.

"En teoría, podemos decir que una reacción violenta frente a una ofensa o una provocación, en teoría sí, no es una cosa buena, uno no debe hacerlo. En teoría podemos decir que el Evangelio, sí, que debemos dar la otra mejilla. En teoría podemos decir que tenemos libertad de expresión, y eso es importante. Pero en teoría todos estamos de acuerdo. Pero somos humanos y hay prudencia, que es una virtud de coexistencia humana". Papa Francisco (19/01/2015).
"La libertad debe ser acompañada por la prudencia", temina diciendo el Papa. Y tiene razón.

La correcta barrera de mi libre expresión no puede ser la reacción violenta -una demanda judicial, cuando menos- de quien se sienta ofendido. Siempre debe partir de mí, de un actuar prudente, como bien señala el Papa.

Esto no quiere decir que mi opinión debe ser esterilizada, completamente inofensiva, libre de plomo, como los juguetes de estos días. Seguro habrá quien se sienta ofendido, especialmente cuando se trata de una denuncia que golpea a un verdadero delincuente. El que menos lanzará una carta notarial.

Y por más que el límite entre una crítica a una idea, ideología o actuar puede parecer algo difuso, existe. Y creo que en casos como Charlie Hebdo es más que claro: La ofensa es lo que es... y no es libre expresión.

Prudencia. Haría bien que sea la palabra del mes de los periodistas. Quizás una de las dos palabras... adicionalmente "humildad".
Charlie Hebdo: La libertad de expresión, el Papa y la soberbia de la prensa
11:43 p. m.

Charlie Hebdo: La libertad de expresión, el Papa y la soberbia de la prensa